mie 11a. Ordinario año impar (Id=417)
Dios ama al que da con alegría
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios
9, 6-11
Hermanos: Tengan esto presente: el que
siembra con miseria, miseria cosecha; el que siembra generosamente,
generosamente cosecha. Que cada uno dé según su conciencia, no de mala gana ni
como
obligado, porque Dios ama al que da con alegría. Dios, por su parte, tiene
poder para colmarlos de dones, de modo que teniendo siempre y en todas las
cosas lo suficiente, les sobre incluso para hacer toda clase de obras buenas.
Así lo dice la Escritura: Distribuyó con abundancia sus bienes a los pobres, su
generosidad permanece para siempre.
El que proporciona semilla al que siembra y pan para que se alimente, les
proporcionará y les multiplicará la semilla y hará crecer los frutos de su
generosidad. Enriquecidos así, podrán ser generosos en todo, generosidad que
por nuestra mediación, se convertirá en acción de gracias a Dios.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial
Sal 111, 1-2.3-4.9
Dichoso el que respeta al Señor.
Beatus vir qui
timet Dóminum
Dichoso el que respeta al Señor y se
complace en sus mandamientos. Su descendencia será poderosa en la tierra, la
raza de los hombres buenos será bendecida.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beatus vir qui
timet Dóminum
Abundarán las riquezas en su casa, su
rectitud permanece para siempre. Como luz para los buenos brilla en la
oscuridad el que es compasivo, misericordioso y recto.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beatus vir qui
timet Dóminum
Da sin medida al necesitado, su rectitud
permanece para siempre, y mantiene con dignidad su frente en alto.
Dichoso el que respeta al Señor.
Beatus vir qui
timet Dóminum
Aclamación antes del Evangelio
Aleluya, aleluya.
El que me ama cumplirá mi palabra y mi Padre lo amará y haremos en él nuestra
morada, dice el Señor.
Si quis díligit me, sermónem meum servábit, dicit Dóminus; et Pater meus díliget
eum, et ad eum veniémus
Aleluya.
Tu padre, que ve lo secreto, te recompensará
† Lectura del santo Evangelio según san Mateo
6, 1-6.16-18
Gloria a ti, Señor.
En aquel tiempo dijo Jesús a sus discípulos:
"Cuidado con practicar las buenas obras para ser vistos por la gente,
porque su Padre del cielo no los recompensará. Por eso, cuando des limosna, no
vayas pregonándolo, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles,
para que los alaben los hombres. Les aseguro que ya han recibido su recompensa.
Tú, cuando des limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha.
Así tu limosna quedará en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te
recompensará.
Cuando recen, no sean como los hipócritas, a quienes les gusta rezar de pie en
la sinagogas y en las esquinas de las plazas para que los vea
Tú, cuando reces, entra en tu cuarto, cierra la puerta y reza a tu Padre, que
está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando ayunen, no anden tristes como los hipócritas, que desfiguran su rostro
para que la gente vea que ayunan. Les aseguro que ya han recibido su recompensa.
Tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, de modo que nadie note
tu ayuno, sino tu Padre, que está en lo escondido. Y tu Padre, que ve hasta lo
más escondido, te recompensará".
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.